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Letters from the In-between: quizás nunca fue lo que te pasó

  • hace 3 días
  • 2 Min. de lectura

Yet one day, a beacon shone,

She grasped her strength, her inner tone.

Not circumstances, but her own view,

Defined her fate, to herself she'd be true.


A shift in thought, a brighter gaze,

She recast her life, rewrote her days. 



Hay algo que, cuando lo entiendes, puede cambiar tu vida por completo.


La realidad que vives hoy es un reflejo de tu identidad.

Y tu identidad se forma por lo que piensas, lo que sientes y lo que crees que es verdad sobre ti misma y sobre la vida.


El pasado ya pasó.

Eso no lo puedes cambiar.


Pero lo que sí sigue vivo —lo que te mantiene viviendo en una realidad que ya no quieres— es la identidad que se formó en ese pasado.


Sigues viviendo desde esa versión de ti a la que eso le pasó.

Desde la que sintió que no podía controlar lo que vivía.

Desde la que decidió, muchas veces sin darse cuenta, quién era a partir de eso.


Y desde ahí construyes todo.


Lo que crees sobre ti.

Lo que esperas de la vida.

Lo que toleras.

Lo que repites.


Y entonces no es casualidad que la historia se siga pareciendo.

No es casualidad que te pasen las mismas cosas, o versiones distintas de lo mismo.

No es casualidad que sigas sin ser, hacer o tener lo que realmente quieres.


No porque estés haciendo algo mal, sino porque sigues siendo la misma versión de ti que crea esa realidad.


Por eso es crucial que entiendas esto:


Tu realidad es un reflejo de tu identidad.


Y entonces dejas de buscar qué hacer…

y empiezas a preguntarte quién estás siendo.


Porque no se trata de hacer más.

Se trata de ser alguien diferente.


¿Quién?


La versión de ti que ya vive lo que quieres vivir.

La que piensa distinto.

La que siente distinto.

La que cree cosas distintas sobre sí misma y sobre la vida.


No negando lo que viviste, sino dejando de usarlo como punto de partida para definirte.


Como un ave fénix que no es la misma que cayó, aunque haya salido de las mismas cenizas.


Porque cuando cambia tu identidad, cambian tus pensamientos.

Cuando cambian tus pensamientos, cambian tus emociones.

Y desde ahí, cambian tus decisiones.


Y entonces cambia todo.


Cambia lo que crees que es verdad sobre ti.

Sobre la vida.

Sobre los demás.

Sobre lo que mereces.

Sobre lo que es posible para ti.


Y cambia tu vida.


No porque hiciste algo afuera… sino porque cambiaste dentro de ti.


No es lo que viviste. Es quién eliges ser después de eso.



Lo que sé ahora


  • No repites tu pasado, te conviertes en la identidad que nació de ahí.

  • Tu mundo exterior refleja lo que sostienes como verdad dentro de ti.

  • Cuando cambias quién eres, cambia lo que es posible para ti.


Llévate esto contigo...


  • Yo soy lo que yo soy...

  • Yo soy quien elijo ser

  • Yo soy lo que elijo hacer

  • Yo soy lo que elijo tener



Antes de irte…


¿Sigues viviendo desde la versión de ti que se formó en tu pasado, o desde la que estás decidiendo ser ahora?


Si sientes ganas de compartir, me encantará leerte en los comentarios.



 
 
 

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