Letters From the In-Between: ¿y si siempre fuiste suficiente?
- 9 jun
- 4 min de lectura
"But now, I'll rise and reclaim my thought,
Honoring the essence of all I've sought.
For in this journey, one truth is rare:
My worth is mine, beyond compare."
— Trapped no More, Aligned
¿Cuándo voy a ser suficiente?
¿Cuando tenga más dinero?
¿Cuando mi cuerpo se vea diferente?
¿Cuando mi podcast sea más grande?
¿Cuando deje de equivocarme?
¿Cuando me convierta en la versión de mí que sigo persiguiendo?
¿Qué es exactamente lo que estoy intentando ganar?
¿Amor?
¿Valor?
¿Aprobación?
¿La sensación de que finalmente merezco ocupar espacio?
¿Y de quién la estoy buscando?
¿De mí misma?
¿O de los demás?
¿Y si la meta no existe?
¿Y si cada vez que llego a ella simplemente la vuelvo a mover?
¿Y si el problema no es que aún no he llegado...sino que he estado avanzando hacia el destino equivocado?
Sé lo mucho que te has exigido.
Sé la presión que te has puesto durante años.
No porque seas floja.
No porque estés fallando.
No porque no estés haciendo suficiente.
Sino porque en algún momento empezaste a creer que tu valor estaba del otro lado de los logros.
Que algún día, cuando hubieras sanado lo suficiente, ganado lo suficiente, logrado lo suficiente, corregido lo suficiente o mejorado lo suficiente...
por fin sentirías paz.
Por fin te sentirías orgullosa.
Por fin te sentirías suficiente.
Y entiendo por qué.
Vivimos en un mundo que recompensa los resultados.
Que celebra el éxito.
Que admira la productividad.
Que mide a las personas por sus títulos, sus números, su apariencia, sus seguidores, sus posesiones y sus logros.
Y sin darnos cuenta, muchos terminamos creyendo el mismo mensaje:
Haz más.
Logra más.
Ten más.
Y entonces serás suficiente.
Así que pasamos años persiguiendo la siguiente meta.
El siguiente objetivo.
La siguiente versión de nosotros mismos.
Convencidos de que en algún lugar, más adelante, existe una vida donde finalmente podremos descansar.
Un lugar donde ya no habrá nada que corregir.
Un lugar donde podremos decir:
"Ahora sí. Ya llegué. Ya soy suficiente."
Pero hay algo que me hubiera gustado entender mucho antes.
La línea de la meta siempre está en movimiento.
Porque la voz que cree que no es suficiente nunca se satisface con más.
Más dinero le da otro objetivo.
Más éxito le da otro objetivo.
Un mejor cuerpo le da otro objetivo.
Un sueño más grande le da otro objetivo.
Y antes de darte cuenta, has pasado años intentando ganarte algo que nunca te faltó.
Tu valor.
Quiero que escuches esto con atención.
Tus metas pueden cambiar tu vida.
Pueden expandirte.
Retarte.
Inspirarte.
Pero nunca podrán aumentar tu valor. Porque tu valor nunca dependió de ellas.
No te vuelves más valiosa cuando tienes éxito.
No te vuelves menos valiosa cuando fracasas.
No te vuelves más digna de amor porque haces todo bien.
Y no te vuelves menos digna de amor porque te equivocas.
Eres humana.
A veces perderás la paciencia.
A veces dirás algo que no querías decir.
A veces tomarás decisiones que después desearías corregir y hacer diferente.
Seguirás aprendiendo.
Seguirás creciendo.
Y eso no es evidencia de que estás fallando.
Es evidencia de que estás viva.
Sé que hay momentos en los que miras tu vida y lo primero que ves es lo que todavía falta.
El dinero que aún no llega.
La meta que aún no alcanzas.
La parte de ti que todavía quieres mejorar.
El error que cometiste hoy.
La conversación que hubieras manejado diferente.
La versión de ti que todavía no eres.
Pero me gustaría que pudieras verte a través de mis ojos.
Yo veo a una mujer que se sigue parando y se sigue presentando en donde sea necesario.
Una mujer que se cuestiona no porque esté rota, sino porque genuinamente quiere amar mejor.
Veo a una madre que se preocupa profundamente.
A una mujer que ha sanado heridas que alguna vez creyó que cargaría para siempre.
A una mujer que ha roto patrones que existían mucho antes de que ella llegara.
A una mujer que ha crecido de formas que rara vez se detiene a reconocer.
Me gustaría que pasaras menos tiempo midiendo cuánto te falta...y más tiempo honrando todo lo que ya has recorrido.
Porque la mujer en la que te estás convirtiendo no te está esperando en la línea de la meta.
Se está construyendo en cada paso imperfecto que das hoy.
Así que deja de preguntarte cuándo serás suficiente.
Y considera una posibilidad distinta.
¿Y si siempre lo fuiste?
¿Y si nunca hubo nada que ganar?
¿Y si la vida que estás construyendo no está aquí para demostrar tu valor...sino para expresarlo?
Lo que sé ahora
Los logros pueden cambiar tus circunstancias, pero no determinan tu valor.
La línea de meta siempre se mueve cuando usamos nuestras metas para probar nuestra valía.
Crecer no significa que estabas incompleta...crecer es simplemente lo que sucede cuando la vida se vive plenamente.
Llévate esto contigo...
No tengo que ganarme algo que siempre me ha pertenecido.
Antes de irte...
¿Qué cambiaría en tu vida si realmente creyeras que ya eres suficiente?

Comentarios